Otro Melillense más, otro Guardia Civil más, otro Español más.
Como sabeis, le toco a él, como le podia haber tocado a otro, hoy no es momento de criticar sino de reflexionar y apoyar a las victimas y a los familiares, mañana seguiremos luchando contra el terrorismo y a favor de la seguridad de nuestros compañeros y de sus familias.
Un beso a su familia, una pronta recuparación a los heridos y un fuerte abrazo a todos mis compañeros destinados en el norte de España (me niego a llamarlo Pais Vasco mientras sigan matando), por su labor y sacrificio diario y, estoy seguro de ello, la pronta detención de los criminales.
Vocal Cabos y Guardias ASIGC-Profesional.
Ahora todos lamentamos el atentado, apoyamos a las victimas, lloramos a los que se han ido, etc. y dentro de pocos días no nos acordaremos hasta el siguiente atentado. Pero cuando llegará el momento de aceptar que las cosas no cambian, que los politicos que tenemos nos defraudan y se sientan a negociar con aquellos que día tras día intentan matarnos, cuando la sociedad española dirá basta, cuando ese día llegue, ese será el día que de verdad cominece la derrota de ETA.
La sociedad española se ha vuelto cobarde, se esconde en el calor de su hogar y se niega a salir a la calle a defender su libertad, donde está la fuerza de esa sociedad en los duros momentos. Solo saben aceptar el que se negocie y se venda una parte del estado español con tal de seguir sus vidas, y aceptan como heroes a esos que dicen que traeran la paz con la negociación.
A esos que dicen ahora que estos son los últimos coletazos de una ETA debilitada, deberían de pensar ¿cuantos años hace que un comando de la banda, con tantas acciones, dura tanto tiempo?.
Lo que hemos estado en el Norte sabemos la situación que se vive profesionalmente, y especialmente los que tienen sus familias y la incertidumbre permanente.
Mis condolencias a la familia del compañero fallecido y por la pronta recuperación del compañero, y que veamos el fin de esos fascistas, que en el fondo es lo que son.
Ahora vamos a ver lo que tardan en volver a negociar con ellos.